Escrito por: Mariel Hernández Maldonado

Para muchos el sonido de la alarma por las mañana es lo peor que les puede pasar, por lo que intentan posponerla lo más que se pueda hasta que, muchas veces, es demasiado tarde. Este es el punto en contra que muchos le ven al “snooze” de su alarma, pero la realidad es que más allá de llegar tarde a la junta de trabajo posponer varias veces nuestra alarma puede resultar dañino para la salud.

Los investigadores del sueño saben que para poder establecer una rutina de sueño reparadora el cuerpo requiere de algunos minutos, así cuando el cuerpo se prepara de nuevo para dormir inicia toda una rutina que de ser interrumpida puede ocasionar pérdida de memoria, menor capacidad de reacción y disminución de rendimiento durante todo el día, pues le damos la orden de volver a dormir solo para volver a despertarlo.

Tener un sueño continuo y profundo es la clave para ser personas saludables ya que en esas horas en que el cuerpo se encuentra en reposo, se regeneran muchas células de nuestro cuerpo y nuestro cerebro descansa, se prepara para una nueva jornada por lo que si lo interrumpimos nos despertaremos aun más cansados de lo que estábamos antes de despertar la primera vez.

A decir de Juan Pareja Grande, encargado de la Unidad del Sueño del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid asegura que lo natural es que al sonar un aparato eléctrico el cuerpo reaccione despertando, así, si lo condicionamos a que el sonido de la alarma no es una señal clara para despertar cada vez nos será más y más difícil lograrlo, entonces empezaremos no solamente a llegar tarde, sino a llegar desganados, somnolientos y mantenernos así durante todo el día, pues el segundo ciclo que el cuerpo interpreta como invitación a seguir durmiendo no se completa.

Nuestro cuerpo tiene un sistema que funciona naturalmente y también cuenta con horarios, es lo que se conoce como “reloj biológico”, que es el impulso que tenemos de dormirnos y despertarnos a cierta hora, sin embargo muchas veces lo que hace la alarma es interrumpir nuestro ciclo natural; lo que podemos hacer para ayudarle a nuestro cuerpo a acostumbrarse a ciertos horarios es siempre despertar a la misma hora, sin importar que sean fines de semana, así nuestra química corporal se acostumbra a funcionar de manera que podamos empezar nuestro día temprano sin sentir que nos faltaron horas de sueño.

Para mejorar la calidad de tu sueño, te invitamos a leer sobre las cosas que deben quedarse fuera del cuarto para poder descansar.

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